¿Que es?
Wikipedia:La experimentación es un método común de las ciencias y las tecnologías, consiste en el estudio de un fenómeno, reproducido generalmente en un laboratorio repetidas veces en las condiciones particulares de estudio que interesan, eliminando o introduciendo aquellas variables que puedan influir en él. Se entiende por variable todo aquello que pueda causar cambios en los productos de un experimento y se distingue entre variable único, conjunto o microscópico.
Experimentación en Animales ó Vivisección: Con atroces sufrimientos, anualmente mueren en el mundo millones de animales víctimas de la experimentación.
Distintas ramas utilizan animales: las empresas comerciales (cosmética, limpieza, etc.); la industria armamentística; los laboratorios farmacéuticos, las unidades de investigación de los hospitales y la investigación veterinaria.
El 99% de estos experimentos son repetitivos y sólo se realizan para justificar becas y patrocinios, o a los efectos de la publicación de un trabajo buscando notoriedad. Estos experimentadores desprecian los impresionantes “bancos de datos” que ya existen y gracias a los cuales se hacen innecesarias estas interminables repeticiones de experimentos que en su mayoría no son extrapolables al ser humano y en algunos casos suponen un freno al avance de la ciencia (como sucedió en el caso de la talidomida)
En otros casos, después de haber sido sacrificados miles de animales, las sustancias experimentadas han de ser retiradas del mercado, como sucede con muchos tipos de fármacos, por sus efectos secundarios en humanos, que han provocado incluso la muerte. Otros científicos utilizan la experimentación con animales para satisfacer una curiosidad malsana, jugando peligrosamente a ser Dios, como los trasplantes de cabeza realizados en primates por el neurocirujano Robert J. White, de la Case Western Reserve University, en Cleveland, EE.UU. Los primates no sobrevivían más de 96 horas después de salir de la anestesia. Luego vendrían los experimentos en humanos. ¿Es el Dr. Frankenstein sólo un personaje de película?
La sociedad cierra los ojos porque quiere beneficiarse de esta experimentación con animales y no quiere saber en qué consisten o cómo se desarrollan. Al hablar en favor del respeto a los animales y en contra de que se realicen dolorosos experimentos con ellos, puede parecer a algunos que es como si estuviésemos hablando en contra de la especie humana porque, en nombre de la ciencia, y en favor de la salud del hombre, todo queda justificado. Pero, ¿es esto así? La sociedad tiene que saber el costo en sufrimiento que suponen los avances científicos.
Un “animal de laboratorio” es un ser sano al que se le provoca una enfermedad para ser posteriormente sometido a intervenciones quirúrgicas cruentas para curar, no a él, sino la enfermedad, con el consiguiente dolor mientras enferma, dolor en el postoperatorio, etc. Y a ese animal sólo le espera morir como víctima del experimento o ser sacrificado porque ha dejado de ser útil. Además, durante la experimentación el animal pasa la vida prisionero en una jaula y sabe perfectamente que, cada vez que lo sacan de ella, es para producirle dolor.rimates, monos, perros, gatos, caballos, bovinos, cerdos, ovejas, cabras, conejos, hurones, chinchillas, marmotas, zarigüeyas, armadillos, cobayas, hamsters, ratas, gerbillos, y todo tipo de mamíferos, incluso murciélagos, además de aves, anfibios, reptiles y peces, son “material” utilizado en experimentación.
Vivisección, una atrocidad medica y moral
Texto Original de la International Vegetarian Union – http://www.ivu.org
La palabra vivisección, del latín “vivus” (vivo) y “secare” (cortar), describe todas las torturas imaginables que sufren millones de animales -por lucro, curiosidad o ignorancia- en experimentos pseudocientíficos, carentes de fiabilidad y rigor científico, realizados en los miles de laboratorios de todo el mundo que forman parte del lucrativo negocio de las industrias médicas, farmacéuticas, veterinarias, laboratorios de toxicología y cosmética, y universidades o centros de enseñanza donde -a puerta cerrada- científicos, cirujanos, químicos, psicólogos, veterinarios, y sus equipos de técnicos, asistentes y estudiantes, practican la vivisección o disección de animales al margen de la opinión pública, perpetrando -supuestamente en nombre de la ciencia, la salud, o la educación- un holocausto de increíbles proporciones.
Cada día, año tras año, cientos de millones de animales de todas las especies: ratas, ratones, gatos, perros, conejos, cerdos, cabras, ovejas, carneros, vacas, caballos, aves, pájaros, peces, primates, etc., sufren repetidamente hasta la muerte todo tipo de torturas físicas y psicológicas para determinar la supuesta inocuidad o toxicidad de nuevos productos comerciales o farmacéuticos, o simplemente para comprobar el poder letal de nuevas armas de destrucción, siendo utilizados como “modelos” en crueles e inútiles experimentos que no aportan soluciones a nuestros problemas, porque los resultados obtenidos no son científicamente extrapolables al ser humano.
Someter animales sanos a operaciones que no necesitan o criar animales con enfermedades “a la carta” para utilizarlos como “modelos” específicos para tratar de aportar soluciones a nuestros problemas de salud -aparte de una atrocidad moral- es una aberración fraudulenta -médica y científica-, porque las reacciones a los fármacos y las enfermedades o traumas inducidos violenta y artificialmente a animales de otras especies son distintas y no guardan relación con las enfermedades que se desarrollan espontáneamente en el ser humano. La práctica de la vivisección hace posible la proliferación de medicamentos y de otros productos porque son una coartada legal que permite dar una falsa sensación de seguridad al usuario, que ignora que los “nuevos” fármacos y productos de cosmética y consumo general -obtenidos para reemplazar a los que van siendo retirados cuando se manifiestan los daños o “efectos secundarios” que producen- a veces se comercializan a pesar de producir cánceres y tumores en los animales, por la falta de fiabilidad de tales experimentos.
Debido a la falta de información o desinformación existente, muchos aún creen que algunos experimentos están más justificados que otros y aunque admitan, por ejemplo, como algo frívolo y éticamente injustificable el testar productos de cosmética en animales, la influencia y el enorme poder de las grandes industrias químico-farmacéuticas impiden todavía, a una sociedad ignorante, condenar la experimentación médica, al menos desde el punto de vista científico, lo cual nos permitiría a todos los seres vivos dejar de ser tratados como “cobayas” por el sistema actual.
Un cáncer espontáneo, por ejemplo, tiene una relación íntima con el organismo que lo desarrolla, y posiblemente también con su mente, mientras que las células cancerosas que se implantan en otro organismo no tienen ninguna relación “natural” con éste. Los sistemas patológicos no pueden inventarse ni construirse -el síntoma no es la expresión de algo patológico, sino la manifestación externa de un desequilibrio interno. El hecho de que los animales estén siempre sanos antes de ser utilizados, prueba también que el propósito de los experimentos nunca es prevenir ni curar.
Las únicas pruebas científicas con un cierto grado de fiabilidad son los ensayos y estudios clínicos humanos.
Mutilar, envenenar, irradiar, quemar, congelar, inyectar, operar quirúrgicamente a seres vivos sanos -que sufren y sienten- que no necesitan ningún tipo de operación, producirles cánceres y tumores, descargas eléctricas, privarles de comer y beber, forzarles a ingerir alcohol en contra de su voluntad y su naturaleza, o inhalar el humo de tabaco -que sólo algunos seres racionales capaces de leer la advertencia de su peligrosidad se tragan voluntariamente-, son acciones claramente cuestionables y condenables porque manifiestan un alto grado de sadismo y una flagrante carencia de sensibilidad y de rigor científico, que proporcionan, sin embargo, beneficios millonarios a los fabricantes
-sin escrúpulos- de nuevos fármacos y productos tales como detergentes, limpiadores de hornos, blanqueadores, barras de labios, pasta de dientes, cremas corporales, perfumes, aditivos alimentarios e industriales, fertilizantes químicos, etc. -a menudo innecesarios y peligrosos para la salud y el medioambiente-, para satisfacer la creciente demanda de medicinas y productos, de dudosa calidad y fiabilidad, con criterios puramente lucrativos y mercantilistas.
Estos experimentos -obviamente crueles y carentes de sentido común- ponen también en serio peligro nuestra salud, debido al uso de preparados farmacéuticos considerados originalmente seguros después de ser testados en animales y comprobarse posteriormente su toxicidad. Entre los desastres terapéuticos más conocidos -que no han dejado de aumentar desde los años cincuenta- se encuentra el caso de la talidomida -un sedante introducido en Alemania, en octubre de 1957, con el nombre de “Contergan”, recomendado como seguro para las madres gestantes, después de tres años de pruebas exhaustivas con animales-, creada por la compañía Chemie Grünenthal, y comercializada en 11 países occidentales, 17 de Asia y 7 de África, causó malformaciones congénitas a más de doce mil niños que nacieron con miembros sin desarrollar o carentes de ellos, y manos en forma de aletas situadas directamente sobre los hombros, con la falta de algún pulmón o con los ojos y las orejas deformes. Muchos nacieron sin vida o murieron poco después, cuando sus madres, enloquecidas por la tragedia, recurrieron al infanticidio.
El estilbestrol, un potente estrógeno u hormona sexual, utilizado para tratar el cáncer de próstata y prevenir el aborto involuntario, causó un nuevo tipo de cáncer a mujeres jóvenes cuyas madres habían sido tratadas con estrógenos sintéticos durante el embarazo. El clioquinol también ha ocasionado la muerte de miles de personas, dejando paralizadas o ciegas a otras 30.000.
El hecho de que los animales no reaccionen como nosotros a los fármacos y sean inmunes a la mayoría de las infecciones humanas como la difteria, el tifus, la fiebre escarlatina, la viruela, el cólera, la lepra, la fiebre amarilla o la plaga bubónica y otras infecciones -que como la tuberculosis se desarrollan de forma distinta en otras especies- demuestra que, pretender controlar las enfermedades humanas a través de la experimentación animal, podría parecer una locura si no supiéramos que tales prácticas son sólo un pretexto para obtener cuantiosos beneficios económicos, a pesar del daño que se inflige a los animales y a la salud de los consumidores.
Los verdaderos progresos médicos y el aumento de la esperanza de vida se han conseguido a pesar de la experimentación animal y no gracias a ella, mayormente debido a la mejora del nivel de vida y a las mejoras higiénicas, infraestructurales y sanitarias, tales como la canalización de aguas limpias y residuales (fundamental para el retroceso del cólera). La introducción de la asepsia, antisepsia, el éter, opio, curare, cocaína, morfina, el cloroformo y otras formas de anestesia que hicieron posible el renacimiento de la cirugía-, así como el termómetro, el microscopio, la bacteriología, el estetoscopio, oftalmoscopio, los rayos X, la auscultación y el microscopio electrónico -de capital importancia para la diagnosis- no tuvieron nada que ver con la vivisección, lo mismo que el desarrollo de las vacunas y la obtención de la digitalina, el estrofanto, la atropina -que se extrae de la belladona y se emplea para dilatar las pupilas de los ojos y otros usos terapéuticos-; el yodo, quinina, nitroglicerina, el radio, la penicilina, etc. Se puede afirmar que no existe un solo descubrimiento terapéutico importante debido indiscutiblemente a la vivisección; sin embargo, se pueden llenar libros enteros con los desastres terapéuticos causados indiscutiblemente por la experimentación animal.
Las industrias químico-farmacéuticas también son responsables de retrasar el progreso de la ciencia y la medicina, impidiendo o dificultando la aceptación de sustancias médicas consideradas útiles, como la penicilina -descubierta accidentalmente por el doctor Fleming-, que es mortal para las cobayas, quienes, sin embargo, pueden consumir sin problemas estricnina, que es altamente venenosa para el ser humano, pero no para los monos. El cloroformo que, al ser tan tóxico para los perros, no se utilizó como anestésico para las personas durante muchos años. La tuberculina, de Robert Koch -que llegó a considerarse una vacuna contra la tuberculosis a principio de siglo porque curaba a cobayas tuberculosas-, causa la tuberculosis al ser humano. La digitalina -extraída de una planta- fue declarada tóxica en 1911, porque a los perros en los que se probó les subía peligrosamente la tensión arterial, tardando diez años en aplicarse en las enfermedades cardíacas. Una dosis de belladona suficiente para matar una persona es inofensiva para los conejos y las cabras. El arsénico -el veneno favorito de los asesinos de antaño- pueden consumirlo las ovejas en grandes cantidades sin sufrir ningún daño, sin embargo, las almendras dulces, son mortales para zorros y pollos, como sucede con el perejil, que es un veneno para los loros. La sacarina causa cáncer de vejiga al macho de la rata, pero no a la hembra, ni tampoco a los ratones, hámsters, monos ni al ser humano, debido a una reacción de la sacarina con una proteína que sólo se encuentra en los machos de la especie. Un puercoespín puede tragarse de una vez la misma cantidad de opio que se fuma un adicto en dos semanas, junto con una cantidad de ácido prúsico suficiente para envenenar a todo un regimiento. Una pequeña cantidad de la seta amanita faloides, suficiente para acabar con toda una familia, puede consumirla sin ningún efecto negativo el conejo, uno de los animales más utilizados por los laboratorios. Algunas bayas silvestres mortales para el ser humano, son muy apreciadas por los pájaros, y el cianuro de potasio tampoco hace daño al búho. La morfina anestesia y calma al ser humano, pero causa una excitación violenta en gatos y ratones, y los perros pueden tolerar dosis veinte veces más altas que nosotros.
Si no acudimos al veterinario ni utilizamos medicinas destinadas a los animales, para tratar nuestras dolencias o enfermedades, tampoco tiene ningún sentido consumir medicamentos o productos testados en animales.
En los colegios, la biología humana se enseña con la ayuda de diagramas, vídeos y el uso de modelos ¡sin necesidad de diseccionar cadáveres humanos! del mismo modo que debe estudiarse la biología animal. La disección de animales no tiene sentido ético ni pedagógico, y pueden servir como ejemplo las medidas adoptadas en países como la Argentina, donde la resolución 1299/87, del Ministerio de Educación y Justicia, prohibía las prácticas de vivisección y disección de animales en todos los establecimientos de enseñanza. La Universidad de Buenos Aires, se sumó también, en 1993, a dicha iniciativa, reconociendo el derecho al estudio de la ciencia de la vida sin violencia, mediante métodos científicos que no implican la muerte de animales, permitiendo así a los estudiantes, por motivos éticos, morales o religiosos, optar por un programa educativo que fomenta una relación sana y pacífica con los demás seres vivos y la naturaleza, basado en la observación de animales en sus áreas naturales, la simulación por ordenadores, el estudio de modelos anatómicos y de piezas de museo, vídeos y diapositivas, los trabajos escritos y la observación de tratamientos de cirugía animal en clínicas veterinarias.
Si deseamos acabar con la tortura injusta y despiadada de los animales y superar las lacras de la experimentación animal, debemos rechazar la mentalidad viviseccionista existente y adoptar una verdadera disciplina científica no-violenta, basada en el respeto a la vida y en estudios y observaciones clínicas, cuyo objetivo sea la prevención y aplicación de las técnicas terapéuticas más adecuadas y menos invasivas en el tratamiento de las enfermedades, y no la recreación de las enfermedades en los animales.
Todos somos víctimas de la vivisección y a todos nos concierne su abolición y erradicación.
Metodos utilizados para viviseccionar animales no humanos y FAQ
Los animales se usan en muchos tipos de experimento, pero todos ellos causan dolor y sufrimiento. Los animales implicados mueren como resultado del experimento o bien los matan deliberadamente, a menudo para exámenes post-mortem.
En un laboratorio, un animal puede ser envenenado; privado de comida, agua o sueño; recibir productos irritantes para los ojos o la piel; lo pueden dejar paralítico; mutilarlo quirúrgicamente; aplicarle radiaciones; quemarlo; gasearlo; darle alimentación de manera forzada y electrocutarlo. Los investigadores de todo el mundo utilizan animales para comprobar o crear de casi todo para el consumo del hogar, la cosmética, los aditivos alimentarios y farmacéuticos, la industria química y agroquímica, alimentación de mascotas, instrumental médico y productos de alcochol y tabaco.
Ejemplos de Experimentos:
Test de Sustancias Cancerígenas:
Supuestamente este test sirve para identificar sustancias que pueden causar cáncer en las personas. Sin embargo, los animales reaccionan de forma diferente a los humanos, de modo que, mientras el arsénico causa cáncer en los humanos, no lo hace en ratas o ratones. El benceno es otro ejemplo, causa cáncer en los humanos, pero no en los ratones.
Test de Draize (Irritación en los ojos):
Una sustancia es vertida en los ojos de conejos albinos por un período de varios días, durante el cual la córnea, iris y tejido conjuntivo son examinados por signos de opacidad, ulceración, hemorragia, enrojecimiento, hinchazón o descarga. Como regla no se proporciona ningún tipo de calmante de dolor. Este experimento ha sido condenado, ya que no produce resultados confiables.
Test de teratogenicidad:
Se trata de testear una sustancia en animales hembras preñadas para ver si ocurren defectos de nacimiento. El medicamento talidomida no causa defectos de nacimiento en conejillos de indias, ratas o ratones. Sin embargo, tiene gravísimas consecuencias si es administrado a una mujer embarazada. De hecho, 10.000 niños resultaron lisiados y/o con malformaciones cuando a su madre se le prescribió talidomida durante el embarazo.
Test LD50:
Es la sigla para Lethal Dose Test (“Test de Dosis Letal”), y exige suministro de dosis orales en al animal (generalmente a través de un tubo insertado en su garganta) o a través de inyecciones, inhalación forzada o aplicación cutánea. Usualmente se utilizan ratones, ratas, conejos, aves o peces, pero también se han usado gatos, perros y monos. Este test dura hasta dos semanas (si los animales no murieron cumplida dicha fecha). En estos animales, los científicos estudian convulsiones, lágrimas, diarrea, descarga y sangrado de los ojos y la boca. Uno de los típicos síntomas en los animales que están sufriendo y a punto de morir es la vocalización inusual.
Test de Irritación de la Piel:
Se aplica determinada sustancia en la piel del animal, pero hay variantes considerables dependiendo de cada especie. Las mayores diferencias se encuentran en las sustancias que mayor irritación producen. Por ejemplo, un champú anti-caspa causó severas irritaciones en conejos, una leve irritación en humanos voluntarios, y prácticamente nada de irritación en babuinos.
Texto Original “The military’s war of animals”, noviembre de 2005. PETA.
Experimentación Militar:
Los experimentos militares son clasificados como “Top Secret” y es muy difícil obtener información sobre ellos. De las investigaciones publicadas se sabe que las instalaciones de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos experimentan todas las formas de armería en animales, desde los rifles Soviet AK-47, agentes biológicos y químicos hasta explosiones nucleares. Los experimentos militares pueden ser intensamente dolorosos, repetitivos, costosos y no confiables, y son particularmente un desperdicio porque la mayoría de los efectos que ellos estudian pueden ser, o ya han sido, observados en humanos o porque los resultados no pueden ser extrapolados a la experiencia humana.
“Historial”:
- En 1946, cerca del Bikini Atoll en el Pacífico Sur, 4.000 ovejas, cabras y otros animales fueron cargados en un bote y asesinados o severamente quemados por una explosión atómica detonada sobre ellos. Los militares apodaron al experimento como “El arca atómica”.
- En el fuerte armado Sam Huston, ratas vivas fueron sumergidas en agua hirviendo durante 10 segundos. En 1987, en el Instituto Médico Naval de Maryland, las espaldas de unas ratas fueron rasuradas, cubiertas con etanol, y luego se las incendió durante 10 segundos.
- En 1998, en la Base de la Fuerza Aérea de Kirtland en New Mexico, un grupo de ovejas fueron situadas dentro de una holgada red colgada contra una plancha reflectora, y un artefacto explosivo fue detonado a 19 metros. En dos de los experimentos explotaron 48 ovejas: El primer grupo para probar la resistencia de un chaleco usado durante la explosión, y el segundo para ver si los marcadores químicos ayudarían en el diagnóstico de heridas causadas por una explosión.
- En el Instituto de Investigación de Radiobiología de las Fuerzas Armadas en Maryland, nueve monos rhesus fueron atados en sillas y expuestos a una irradiación total de sus cuerpos. Luego de dos horas, seis de los nueve estaban vomitando, hipersalivando y masticando. En otro experimento, 17 beagles fueron también expuestos a una irradiación total, estudiados durante una semana y luego asesinados. El experimentador concluyó que la radiación afecta a la vesícula biliar.
- En la Base de la Fuerza Aérea Brooks de Texas, un grupo de monos rhesus fueron atados a simuladores de vuelo B-52 (La “Plataforma de Equilibrio primate”). Luego de darles dolorosas descargas eléctricas para que aprendieran a “volar” el artefacto, los monos fueron irradiados con rayos gamma para ver si ellos podrían resistir “durante las 10 horas que tomaría bombardear una imaginaria Moscú”. Aquellos que fueron irradiados con las dosis mas fuertes, vomitaron violentamente y se volvieron extremadamente letárgicos antes de ser asesinados.
- Para evaluar el efecto de la temperatura en la transmisión de el virus 2 del Dengue, una enfermedad trasmitida por un mosquito que causa fiebre, dolor muscular y sarpullido, experimentos llevados a cabo por la Armada Norteamericana en el Fuerte Detrich, en Maryland consistieron en rasurar los estómagos de monos rhesus adultos y luego le sujetaron unas cajas de mosquitos a sus cuerpos para permitirles a éstos alimentarse.
- Los experimentadores del Fuerte Detrich inventaron también un artefacto para restringir a un conejo que consiste en una pequeña jaula que inmoviliza a los conejos con varas de metal mientras los mosquitos “se hacen el banquete” sobre sus cuerpos.
- El Departamento de Defensa ha operado un “laboratorio de heridas” desde 1957. En estos lugares, animales conscientes o semiconscientes son suspendidos con sogas y son disparados con armas de alto poder para infligirles heridas como las de las batallas para luego practicarles cirugía. En 1983, en respuesta a la presión pública, el Congreso limitó el uso de perros en estos laboratorios, pero una gran cantidad de cabras, cerdos y ovejas aún son disparados y al menos un laboratorio continúa disparándole a gatos. En el laboratorio de cabras del Fuerte Sam Huston de la Armada, las cabras son colgadas boca abajo y disparadas en sus patas traseras. Luego de prácticas médicas para extirparles las heridas, cualquier cabra que sobrevive es asesinada.
- Otras formas de experimentaciones militares incluyen someter a los animales a enfermedades de descompresión, ingravidez, drogas y alcohol, inhalación de humo y oxígeno puro.
Inteligencia animal:
Las Fuerzas armadas reclutan muchos animales para el combate, enviándolos a “misiones” que ponen en peligro sus vidas y su bienestar.
El cuerpo Marino le enseña a los perros a agredir, gruñir, olfatear, y otras destrezas adecuadas que se necesitan para buscar bombas y drogas.
Una serie de experimentos navales con explosivos acuáticos en Chesapeake Bay en 1987 mató a más de 3.000 peces. Experimentos nucleares en el Pacífico Sur han destruido el hábitat de cientos de especies.
Experimentos crueles e inútiles:
El sistema de rastreo militar enlista aproximadamente a 725 experimentos en los que se utilizan animales. Tales experimentos son tan inútiles como crueles. Los animales frecuentemente responden a los agentes químicos y antídotos de una manera diferente que los humanos. El sistema respiratorio de una rata difiere ampliamente del sistema respiratorio humano, y las ratas son más susceptibles a las toxinas porque son incapaces de vomitar. Los ratones tienen una tendencia genética a desarrollar tumores pulmonares, y gran parte de las investigaciones se traducen en efectos fisiológicos de exposición inválida. Dado que los animales de laboratorio tienen pelaje y no poseen glándulas sudoríparas en la mayor parte de sus cuerpos, éstos no proveen modelos óptimos de exposición dermatológica.
El gas mostaza, usado por primera vez en la primera Guerra Mundial, continúa siendo el agente favorito de los experimentos con animales del Departamento de Defensa. Un experimento llamado “Desarrollo de una formula para prevenir el gas mostaza inducido para dañar la piel”, realizado en el 2005, induce al daño de la piel de los animales.
Bajo el estandarte del “uso para la defensa”, muchos animales han sido utilizados para probar las trayectorias de las balas que les permite a los expertos en armas militares a congelar permanentemente el rastro de las balas. Los animales han sido colgados y disparados muchas veces para que los médicos pudieran practicar la extracción del tejido muerto, cuando existen maneras más superiores de entrenar a los médicos.
FAQ:
Animales usados en experimentos en el Reino Unido (1995):
Animal (Número de experimentos)
Ratón (1,454,932)
Rata (694,377)
Conejillo de Indias (105,825)
Hamster (15,177)
Jerbo (10,557)
Otros roedores (2,610)
Conejo (61,244)
Gato (1,831)
Perro: Beagle (7,401)
Perro: Galgo (6)
Otros perros, incluyendo híbridos (314)
Hurón (2,841)
Otros carnívoros (2,756)
Caballo, burro y otros equinos híbridos (7,528)
Cerdo (6,763)
Cabra (661)
Oveja (31,957)
Vacuno (7,991)
Ciervo (389)
Mono tití, tamarino (1,988)
Ardilla, búho, mono araña (13)
Macaco (2,640)
Babuino (80)
Aves domésticas (124,696)
Pavo (3,010)
Codorniz (4,337)
Otros pájaros (8,356)
Reptil (143)
Anfibio (17,034)
Pez (131,111)
¿Las medicinas humanas seguras exigen experimentar con ellos?
Los experimentos con animales nos dan información sobre animales, no sobre personas. Los resultados de estudios en animales nunca pueden garantizar ni la seguridad ni la eficacia de medicinas humanas u otros productos, por las diferencias fundamentales a nivel biológico, anatómico y bioquímico entre las especies. Distintas especies pueden dar respuestas contradictorias al mismo rango de sustancias, y de hecho una sustancia nunca es segura hasta que no se han hecho ensayos clínicos en humanos.
La aspirina, por ejemplo, se utiliza como analgésico relativamente seguro y efectivo en humanos, pero puede ser mortal para los gatos; la Penicilina es un antibiótico usadísimo en humanos que mata a la cobayas; el arsénico es muy peligroso para los humanos pero mucho menos para ratas, ratones u ovejas; la insulina, que ayuda a la gente diabética, provoca terribles deformaciones en ratones, conejos y pollos.
El peligro de confiar en los estudios hechos en animales está muy bien ilustrado en la larga lista de medicinas que se han puesto a la venta y han provocado efectos secundarios inesperados en humanos. En abril de 2000 se publicó un estudio (Public Citizen) que ponía sobre el tapete los 100.000 muertos anuales en Estados Unidos por reacciones adversas a una medicina. Y un informe de la Audit Commission ‘A Spoonful of Sugar’ publicado en 2002, revelaba que las muertes humanas atribuídas a la misma causa habían crecido cinco veces en Gran Bretaña. De acuerdo con otro informe científico publicado en 2001, el número de muertos en Alemania también por las mismas reacciones es de 16.000 al año (Ref: P Schoenhoefer et al: DGPT-Forum 2001, 28, 15-19).
Todos queremos ver un avance real en el tratamiento del dolor y en la lucha contra las enfermedades humanas, pero creemos que estos avances dependen del uso de técnicas modernas de investigación biológicamente relevante que no involucran a los animales.
Cigarrillos y Experimentación
Empresas Vivisectoras
Imagenes y lista de empresas que asesinan animales en nombre de una pseudociencia:
Los montruos asesinos son:
Listas (puede que algunas marcas también esten en las imagenes):
Ace, Acuvue, Airwick, Ajax, Alberto-culver (3M), Ambre Solaire, Antica, Erboristería, Anubis, Ariel, Avéne, Axe, Barbara Gould, Bausch&Lomb, Beauty Control cosmetics Benckiser, Bic, Bien Etre, Binaca, Biotherm, Bristol-Myers, Cacharel, Cadey, Cadonett, Calvin Klein, Carefree, Carter Wallace, Chesebrough-Ponds, Church & Dwight, Ciba-Geigy, Clariol, Clearasil, Clearastick, Clinique, Clorox, Close-up, Colgate, Colgate-Palmolive, Coppertone, Coral Vajillas, Courreges, Cover Girl, Crinos, Cruz Roja (Basilea), Cutex, Denim, Dercos, Dolce & Gabbana, Don Limpio, Douss-Intim, Dove, Eau Jeune, Ecolab, Edge, Elida Gibb, Elililli&Co, Elizabeth Arden, Farbergé (Unilever), Fairy, Fendi, Fidia, Finesse, Garnier, Gemey-Ricils, General Motors, Germaine Monteil, Gillette, Giorgio Armani, Giorgio Beverly Hills, Glassex, Gloria Vanderbilt, Goldys, Guy Laroche, H&S, Hanorah, Harriet Hubbard Ayer, Harpic, Helena Rubinstein, Heléne Curtis, Hill’s Pet, Hoffman-Laroche, Hugo Boss, Impulso, Isdin, Hacques Fath, Johnson & Johnson, Johnson Wax, Juvena, Karl Lagerfeld, Kik, Kimberly-Clark, Kleenex, Klorane, La Biostique, Laboratorios Esteve, Laguerfeld (Unilever), Lancaster, Laura Biagiotti, Lenor, L’oreal, Lux (Unilever), Maurice Messegue, Max Factor, Mennen, Mixa, Mum, N.A.S.A., Marta, Natural Glow, Nenuco, Netol, Neutro Balance, Neutrogena, Nina Ricci, O.B.A.O., O’Cedar, Oil of Olay, Old Spice, Olga Tschenowa, Orlane, Palmolive, Paloma Picasso, Pantene, Pato WC, Patrick’s, Phas, Physicians Formula Cosmetics, Piaubert, Pierre Balmain, Pierre Fabre, Piz Buin, Playtex, Pond’s, Post-it, Procter & Gamble, Profiden, Pronto, Raid, Ralf Lauren, Ray-Ban, Reckitt & Colman, Rexona, Roc, Sandoz, Scad, Schwartzkopf, Scotch Britte, Scott (papel), Sensodyne, Shiseido, Shishido, Signal, Sisley, SmithKline Beecham, Squibb, Studio Line, Super Ween, Tacto, Tampones OB, Timotei, Tode, Vaseline, Vasenol, Veet, Vichy, Vicks, Vidal Sassoon, Vividop, Wizard, Woolite, Xampa, Ives Saint Laurent.
Tambien puedes descargar una lista con los mas principales y comerciales productos de empresas que viviseccionan dando click: Listado productos Experimentacion Animal
Empresas NO Vivisectoras
Nota: Tenemos que tener en cuenta que así los productos no sean testeados en animales pueden contener diferentes ingredientes de origen animal (en su mayoría aceites)
Empresas que no experimentan sus productos finales en Animales no humanos pero no especifican si sus ingredientes también(no confiar):
Auroniska, Ayurveda, Beauty Shop, Biokosma, Biolavo (Argital), Casa Verde (no toda la gama), Charles of the Ritz, Cereal’s, Clarins, Conlei, Grabtree&Evelyn, Creighton’s Naturally, Dr. Grandel, Drakkar Noir, Decleor, Dorotea, Ecocosmesi, Ecoland, Ecolav, Ecoshop, Ecover, Epilady, Extracta, Guerlain, g&g del Dr. Ferraro, Gerda Spilemann, Hafner, Hanida, Heliotrop, Himalaya, Indra, Inect, Juliette Alysqye, Kneipp, Laboratorio Montalbo, L’herbolatorio, Lancome, Linea Avi, Linea Vita, Mary Kay, May Belline, Meta, Note di Viaggio, Onda, Paul Michell, Paul Pender’s, Phisis Rapunzel, Promesse Darmonia, Saposan, Selerbe, Shaklee, Societa del Karite, Speccihiasol, Stanhome, Swiss Balance, Vegetal Progress, Vicco, Yves Rocher.
Empresas que no Experimentan con Animales no Humanos:
Aaopri, A.B.B.A., Abracadabra, Adrien Arpel, Advenced Research labs., Alexandra Avery/Purely Natural Body Care, Almay, Aloe Créme Lab., Aloe Up, Aloe Vera of America, Amberwood, Animal Love Us, Arman, Aveda, Banan Republic, Basically Natural, Beauty Wihtout Cruelty, Benckiser Consumer Products, Biocop, Bionatur, Body Shop, Bronson Pharmaceuticals, Compasion Matters, Compasionate Consumer, Coty inc., Creighton, D’ayamons, Donna Karan Beauty Company, Don’t Be Cruel, Duracell, Ecodent, Eucerin, Eugene, Exclamation, Farmatint, For Pet’s Sake Enterprises, Gandiva Honesty Cosmetics, Gal Geniol, Giurá Tort Cosmetics, Gucci, H2o 2001, Herbal, Berbes de Mol, Jeanne Gatineau, Joop, La Praire, Lanofil, Lapo Line, L’Erbolario, Lida, Lina Bocardi, Linda Nicolau, Logona, M.A.C., Natural Organics, Natural Body, Nature Beauty House, Néctar, Nivea, O Boticario, Oriflame, Pet Connection, PETA Choice, PetGuard, Pets’n People, Pharmagene, Phytocosm, Pilot, Pinaud, Prescriptives, Productos Jenny, Profesional Choice Hair Pds., Sebastian, Siddha, St. Ives, Stanley Home, Super Nature Cruelty Free, Taller de Alquimia, Ultima II, Ultra Glow, Victoria’s Secret, Vita Verde.
Adheridas al Standard Of Not Tested On Animals:
Amyris, Animal Shield, Apsara Vital, Aramis, Argiletz, Aura-soma Products Itd., Auromere, Badgequo Ltd, Barry M Cosmetics, Baudelaire, Beauty Trougth Herbs, Beauty Works, Beautycology, Bio-D Company, Bioforce GmbH, Biokosma AG, BioPac inc., Biorganics, Body Centre, Body Reform, Body Shop International, Bronza Sensual, Calder Valley Soap Company Ltd, Clare Maxwell Hudson, Clemon Color my Image, Colourflair Studios, Comfrey Vertriebs, Cosmonaturel, Crearome, Dome Cosmetics, Echo Essential Oils, Elizabeth Peter, Elizabeth Van Buren Aromatherapy, Escential Botanicals, Essential Oil Company, Faith In Nature, Fleur Aromathepay, Forever New International, Frische Kosmetik, Green Things, Hair Workshop, Hakaverk W Scholtz, Hans-Joaquin Brandl, Harmie Verte, Helga Fritz, Hemp Collective, Herbal Products & Development, Herbes Savantes, High Energy Hair Products, Hollytrees, Honesty Cosmetics, Island Dog Cosmetics, Jacques G Paltz, Kent Cosmetics, Kiss My Face, Klippoteket, Kobashi, La Florina, L’Anza, L’Artisan Savonnier, Laurea Paige Cosmetics, Lerutan Levdal Inc., Lise Du Castelet, Little Forest, Little Green Shop, L’Occitane, Lothian Herbs, Louis Widmer AG, Make Up International, Marie M., Maxim Marketing, Meadowsweet, Mon Deconatur, Mon Verd, Montagne Jeunesse, Naturkosmetik, Nectar Beauty Shops, Network Management, Norfolk Lavender, Ortagardens Naturkosmetik, Pamela Stevens, Penhaligon’s, Perfumer’s Guild, Perovit-Etol-Werk, Phitoceane, Phytomer, Poppy Seeds, Provida Kosmetik, Pur Air, Pure Fantasy Cosmetics, Pure Plant Quinessence Aromatherapy, Rahcel Perry, Ronson Home Shopping, Sacred Blends, Shirley Price Aromatherapy, Soap Opera, Sternhof Vital-Kormetic, Sukar, Tapir, Terra Natura 100% Natur, Tesco Stores, Togal Werk, Toms of Maine, Urban Decay, Vegan Verde, Vegana Naturkraft, Wlwda, Your Body.














